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Claudette, la chica mexicana con nombre francés que en éste preciso momento está escribiendo en tercera persona porque piensa que luce cool. Desde pequeña mostró gusto por la lectura (a eso de los ocho años) y fue impulsada por su madre y sobre todo su tía en seguir practicando ése hábito. Buena en la mayoría de las cosas que se proponga y con tendencia extraña al perfeccionismo, se ha destacado en su familia por ser polifacética. Ha asistido a clases de jazz, zumba, canto, basquetbol, futbol, voleibol, natación, etc. Y no ha durado más de seis meses ahí. Se aburre con facilidad y se siente orgullosa de decir que pudo aguantar tres años en cursos avanzados de inglés (el cuál le ha brindado grandes beneficios, pues lo domina a la perfección). Inteligente y responsable en la escuela, ésta chica es digna de pertenecer a la Casa de Rowena Ravenclaw de Harry Potter. Con sólo catorce años, ha demostrado ser alguien madura y analítica por todos los desafíos que ha vivido hasta ahora (de los que prefiere no hablar en detalle, de ser posible).

Actualmente, cansada de todo, huye de los dramas y personas negativas que se le pueden presentar. Trata que su pasado no afecte sus acciones del presente ni sus metas de futuro. Le gustaría poder adoptar una filosofía al estilo Hakuna Matata, pero es lo suficientemente responsable o cobarde para no hacerlo. Prefiere el té por encima de todas las bebidas, y siente que está en deuda con J.K Rowling, ya que sus libros la salvaron de una terrible depresión que padeció desde Mayo del 2013 y que hasta la fecha sigue teniendo.  Continúa  ahí, es verdad, pero hace lo que está en sus manos para deshacerse de ella.



No es fan ni seguidora de nada ni de nadie, no tiene género/canción/película/banda favorita, lo que le guste, pues le gusta y ya. Se podría decir que se inclina por ciertos artistas como Coldplay, Ed Sheeran, Imagine Dragons, The Lumineers y Of Monsters and Men. Además de que el Soft Rock la relaja en cierto modo; bandas como Journey, Queen y David Bowie son su máxima debilidad para ésta melómana. Respetará tus gustos y sonreirá de forma amable cuando le cuentes de tus ídolos.

No tiene Facebook, lo cerro cuando descubrió la hipocresía que ésta red social podía desencadenar. Tampoco es una completa antisocial, porque convive con sus compañeras del Instituto: Sale a fiestas, cine, tomar algo, platica de cosas vanas, las-tipicas-cosas-superficiales-que-una-adolescente-normal-hace. Es como una especie de iceberg, porque sus pensamientos profundos se los guarda sólo para ella. Sus mejores amigas son su mamá y su tía, y no se siente patética por eso en lo absoluto. Simplemente aprendió que al final del día, los únicos que estarán para ti son tú familia y nadie más.


No puede decir que es infeliz en su ciudad natal, pero ha vivido muchas cosas negativas ahí. Ya la han hecho pasar dos malos momentos (con una duración de aproximadamente un año cada uno), y no permitirá tener el tercero ahí. Es por esto, que tiene la esperanza de mudarse con su tía a la Ciudad de México apenas cumpla los diecisiete o dieciocho años. Y olvidarse de todo y todos. Le gustaría estudiar Relaciones Internacionales, porque lo considera interesante. Según su padre, su capacidad intelectual le podría dar hasta para medicina, pero simplemente la sangre no es lo de ella.

 “El destino es para perdedores, es solo una excusa estúpida para esperar que las cosas pasen en lugar de hacer que pasen.” -Cecily von Ziegesar

Cuando leyó las siguientes frases de John Green, sintió un mensaje evangelizador que le hizo pensar que quería más que una vida provincial, es por esto que tiene el presentimiento de encontrar su Great Perhaps estudiando RI. 

  “Francois Rabelais. He was a poet. And his last words were "I go to seek a Great Perhaps." That's why I'm going. So I don't have to wait until I die to start seeking a Great Perhaps.” ―John Green, Looking For Alaska.
“What is the point of being alive if you don't at least try to do something remarkable?”
― John Green, An Abundance of Katherines

Adora la naturaleza,  básicamente porque sus abuelos le inculcaron el amor a la tierra. Su lugar favorito era el rancho de ellos, el cuál actualmente no visita mucho por motivos de seguridad. Tiene una hermana menor de casi cuatro años, con la cual se lleva bien (si esa es la palabra correcta para describir su extraña, pero no menos amorosa relación) La quiere mucho, y aunque pocas veces lo demuestre, no sabe lo que haría sin esa pinga.

El amor es otro tema aparte: nunca ha salido con alguien y no necesariamente porque no tenga pretendientes (le llegan cada dos por tres) pero, como ya explicó, le huye al drama y esto incluye las relaciones. Además, ¡SÓLO TIENE CATORCE AÑOS, JODER! No está en edad para un primer novio. Considera que el aceptar al primero que se te venga es algo estúpido y patético, digno de alguien muy-necesitada-de-amor. Y si, ella necesita amor después de todas las tragedias que pasó, pero no ése tipo de amor. En pocas palabras, con su familia está más que bien y punto.

Retomando el tema de la literatura, ha estado en todo: Ha tenido ideas para escribir cuatro novelas pero ninguna de ellas funciono, colaboró en el foro de Ediciones Lovebook (el cuál actualmente está más abandonado que una profesora de cuarenta) y, su trabajo más reciente es que fue reportera en la Revista OML, en la cual conoció a su actual compañera de blog: Ire. Desde el principio congeniaron y se llevaron bien, incluso cuando Ire era su “jefa”, por así decirlo. Llegó un momento en donde cruzaron la línea y no sólo hablaban de cosas en pro de la Revista, sino personales también. En Octubre, Ire le envió un correo a Clau preguntándole si quería formar parte de su loco y muy descabellado plan de conquistar al mundo por medio de un blog literario. Ella acepto sin más, y hasta ahora en 2014, se está realizando Paper Land. Esperamos no se aburra...




1 comentario:

  1. Hola Clau
    Creo que eres una chica simpática por todo lo que acabo de leer, la verdad no imagen que solo tienes catorce años y de verdad tu forma de pensar es muy madura para tu edad. Te deseo mucho éxito en tu blog y así como tu lees mis historia, yo retribuiré esa felicidad que me das con tus comentarios, tratando de visitar tu blog y dándote criticas para mejorar.
    No pienses en el pasado, disfruta cada día de cada semana, así cuando llegues a mi edad (20) no te arrepentirás de recordar las duras lecciones de la vida.
    Te mando un beso guapa.

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